Está es la historia de dos hermanas, Nah y Nuk.

 

Nah era especialmente hábil con las manos, Nuk estaba enamorada de las palabras y las dos les encantaba inventar historias para hacer más emocionante su día a día.

Por las tardes, después del colegio, su habitación se transformaba gracias a su imaginación. Podía convertirse en un océano, donde la alfombra era la cubierta de un buque. O en el escenario de un mago, y el armario en un camerino.

Crecieron felices, cada una explorando la creatividad por su cuenta; Nah, cosiendo, creando manualidades y diseñando actividades para niños; Nuk, ganchillando, coloreando y escribiendo.

Un tarde de otoño, Nah le pidió a Nuk que le hiciera una cabeza de ganchillo para un cuerpo de muñeco que ella había cosido. Y nació Bruno.

Nuk se enamoró de él y quiso su propio muñeco, una chica. Y de ese deseo nació Mica.

 

Bruno y Mica

 

Ellos dos fueron la inspiración para crear más muñecos, todos hermanos, cada uno con su nombre y personalidad propia; los Sachetines.

La familia crece poco a poco, y muchos ya tienen un nuevo hogar.  Puedes conocerlos en Instagram y Facebook, siempre andan haciendo de las suyas por ahí 

Y si te enamoras de alguno, puedes ver quienes están todavía disponibles para adoptar aquí:

¿Tienes calcetines de tu peque? Puedes convertirlos en un muñeco con alma. ¿Hablamos?